La alondra ricotí es uno de los miembros más discretos de la lista de aves españolas en peligro de extinción, en la que aparecen otras especies mucho más acostumbradas a los focos como el urogallo, el quebrantahuesos y el águila imperial ibérica. A pesar del silencio mediático que rodea esta ave, la comunidad científica se ha volcado en los últimos años en su estudio, para mejorar su estado de conservación en España, el único país europeo en el que está presente.
Hoy se publica en la revista PLoS ONE un estudio de la Estación Biológica de Doñana (CSIC), en Sevilla, que afirma que los machos de las poblaciones de alondra ricotí con más posibilidades de desaparecer presentan un canto más sencillo que el de ejemplares de grupos con una viabilidad garantizada. Se podría decir que los machos de poblaciones asentadas cantan como Frank Sinatra, mientras sus parientes de grupos amenazados interpretan sus cantos como Rodolfo Chikilicuatre. Según los investigadores, este estudio demuestra por primera vez que el canto puede ser un bioindicador de la vulnerabilidad de las poblaciones de aves. Más profesores A juicio de la autora principal del artículo, la bióloga Paola Laiolo, los machos de las poblaciones grandes tienen cantos más complejos porque los jóvenes tienen a su disposición más profesores, más machos adultos, y escuchan un repertorio de sonidos más completo en su etapa de aprendizaje. Los investigadores de la Estación Biológica de Doñana han analizado durante cuatro años el canto de los individuos de esta especie de alondra en las estepas del Valle del Ebro. A lo largo de este periodo, encontraron una relación entre la complejidad de las melodías de los machos -una característica vocalización identificada con las onomatopeyas ricotí y señor Joaquín- y la viabilidad de las poblaciones, calculada con índices como la tasa de crecimiento anual y su persistencia en el tiempo. Los resultados de este estudio pueden facilitar de manera significativa la conservación de la especie. Hasta ahora, los investigadores estaban obligados a realizar interminables censos y cientos de anillamientos de aves, para comprobar la evolución de una determinada población en el tiempo. Ahora, los ornitólogos pueden dedicarse a escuchar el canto de los machos de alondra ricotí, para saber si son sinatras o chikilicuatres. 2.000 parejasEn España sólo quedan 2.000 parejas de alondra ricotí, según SEO/Birdlife. Aunque antaño la especie estuvo presente en Portugal, España es el último reducto de esta especie en Europa. 500 kilómetros cuadrados La población de esta alondra se concentra en una superficie de 500 km2, distribuidos entre Castilla y León, Aragón y Castilla-La Mancha. También existen pequeños grupos en la Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía. En Cataluña, la especie se extinguió recientemente. |