El primer Simposio Internacional sobre Hemoderivados Habana 2008 destacó las acciones de Cuba para garantizar la autosuficiencia de sangre, componentes y derivados con la máxima calidad y seguridad.
Este proceso, clave en la llamada medicina transfucional, incluye además el control de donantes, la producción y la hemovigilancia.
Según datos divulgados por la Agencia de Información Nacional, el Programa Cubano de Sangre posee 164 servicios de transfusiones, avaladas por una rigurosa pesquisa.
El doctor José Ballester, director del Instituto de Hematología e Inmunología, destacó el incremento de los donantes voluntarios que posibilitan el suministro de sangre segura a los hospitales cubanos. Ballester defendió el uso de plasma, plaquetas, factores de la coagulación y gammaglobulinas, en el tratamiento de quemados, infecciones, hemofílicos y otras enfermedades.