El líder de la oposición zimbabuense, Morgan Tsvangirai, se refugió en la Embajada de Holanda en Harare, anunció el portavoz del ministro de Exteriores holandés, Maxime Verhagen.
El Gobierno de Zimbabue instó este lunes al candidato opositor a mantenerse en la segunda vuelta de las presidenciales y afirmó que su anunciada retirada puede ser una mera estratagema, mientras la presión internacional se acentuaba sobre el presidente Robert Mugabe. El líder del principal partido de oposición, Morgan Tsvangirai, de 56 años, anunció el domingo que, ante la "orgía de violencia" que vive el país, renunciaba a enfrentarse al presidente Robert Mugabe, de 84 años, en la segunda vuelta de la elección, prevista para el próximo viernes. Su decisión abría la vía al mantenimiento de Mugabe -el más longevo presidente de África, en el poder desde 1980- pero le quitaba toda legitimidad a los ojos del mundo. Este lunes, el régimen de Mugabe intentó minimizar la decisión de la oposición, considerando que no era irreversible. "Es la undécima vez que Tsvangirai amenaza con retirarse de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales", declaró el ministro de Justicia, Patrick Chinamasa, citado por el diario The Herald. La Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (Zanu-PF, en el poder) "no toma en serio esta amenaza. Está caduca. Seguiremos adelante con nuestra campaña para obtener la victoria el viernes", agregó Chinamasa, que es también portavoz del partido. Después fue el turno del viceministro de la Información, Bright Matonga, de llamar a Tsvangirai "a reflexionar dos veces y tomar parte en este proceso democrático". "Sería lamentable que Tsvangirai decida efectivamente retirarse de esta elección", declaró a la radio pública sudafricana SAFM. Por su parte, la Comisión Electoral de Zimbabue hizo saber que no había recibido ninguna notificación de la retirada del jefe del Movimiento por el Cambio Democrático (MDC) y que seguía adelante con los preparativos de la votación. "Los políticos pueden decir cualquier cosa, a cualquiera y en cualquier momento. Pero ciertas cosas hay que hacerlas de forma oficial", declaró a los periodistas el presidente de la Comisión, George Chiweshe. Tsvangirai, que llegó en cabeza de la primera vuelta del 29 de marzo, arrojó la toalla por considerar que no podía "pedir a los electores que arriesguen sus vidas yendo a votar". Según afirmó, "200.000 personas fueron desplazadas, más de 86 partidarios del MDC fueron asesinados, se quemaron más de 20.000 casas y más de 10.000 personas resultaron heridas" desde finales de marzo. En opinión de Naciones Unidas, la gran mayoría de los ataques pueden atribuirse a los seguidores de Mugabe. Pero el régimen zimbabuense los imputa a la oposición y este lunes acusó a Estados Unidos de pagar "millones de dólares" para alimentar la violencia. "Una parte de este dinero va a servir para pagar el transporte y el entrenamiento paramilitar de millones de zimbabuenses fuera del país", declaró el ministro de Información, Sikhanyiso Ndlovu, citado por The Herald. Estados Unidos, que preside actualmente el Consejo de Seguridad de la ONU, tenía previsto presentar la cuestión de Zimbabue ante dicho órgano y pedirle que "examine qué medidas adicionales se debe tomar". El presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Jean Ping, se declaró "gravemente preocupado" por la retirada de la oposición y por el recrudecimiento de la violencia. Sudáfrica, a la que sus vecinos del África Austral encargaron una mediación entre el poder y la oposición zimbabuenses, proseguía sus esfuerzos pese a las críticas de Morgan Tsvangirai. Los emisarios del presidente Thabo Mbeki estaban aún en Zimbabue este lunes y se mantenían "en contacto con todas las partes", según el portavoz de la presidencia sudafricana Mukoni Ratshitanga. Además, la policía de Zimbabue llevaba a cabo este lunes al mediodía una redada en la sede del MDC en Harare, constató un periodista de la AFP. Más de diez policías, algunos vestidos con uniformes antidisturbios, entraron en la sede del MDC y detuvieron a militantes y simpatizantes del partido, a quienes subieron a un autobús, mientras otros agentes bloqueaban la circulación en el barrio. "Debemos determinar cuántas personas fueron detenidas y la razón por la que hicieron la redada en nuestras oficinas", declaró el portavoz del MDC, Nelson Chamisa. |