Los cubanos, ya en plena fiesta olímpica televisiva, apuestan hoy a ganar 10 oros en Pekín y a ver tranquilos los Juegos en sus salas, abandonando las calles e incluso las numerosas playas en un verano caliente.
El telón de fondo es un verdadero festejo de la televisión cubana, que anuncia 24 horas de transmisiones desde la capital china a partir del viernes por un canal nacional reforzado por otros dos. "Las calles van a estar vacías", dijo a ANSA Erlinda Sánchez, ama de casa de un barrio habanero quien ya riñe con su marido para conservar el horario de "la telenovela" en el único televisor de la casa. "Pidió vacaciones como casi todos los vecinos para ver las Olimpiadas y dice que se irá a no se qué bar a ver los programas. Que vaya. No me voy a enojar", afirmó Erlinda, quien también quiere presenciar los Juegos, pero sin sacrificios innecesarios. El telón de fondo en Cuba de este festejo olimpico es la decisión reciente del ex presidente Fidel Castro, retirado de su cargo por motivos de salud, de llamar en una reciente "Reflexión" -artículos que publica en la prensa local- a la confianza popular en la actuación de los deportistas nacionales. Castro, quien cumplirá 82 años de edad el próximo día 13, en pleno auge olímpico, es un aficionado a los deportes y cree en la fortaleza del sistema socialista estatal formador de atletas. En ese marco, las autoridades cubanas ya dejaron claro que no "se dejarán arrastrar" por la corriente de "profesionalismo" en el deporte mundial. A los atletas nacionales no se les permite el paso hacia equipos profesionales en otros países. En Cuba no existe el sector deportivo rentado. El ex presidente Castro llamó de "fanáticos" en su comentario a quienes criticaron a la selección olímpica cubana de béisbol por perder el mes pasado un torneo en Holanda frente a Estados Unidos, y calificó de traidores a los deportistas cubanos que han desertado de equipos nacionales. Esas deserciones o "robo de atletas" como titulan en Cuba la práctica, pone interrogantes en la actuación de los boxeadores de Cuba en Pekín -quienes suelen traer la mayoría de las medallas de oro al país- y en éxitos en otros deportes. El boxeo nacional fue muy golpeado en el último año por el abandono de sus más brillantes figuras al saltar al profesionalismo durante viajes al exterior y ello puede reducir las chances de Cuba, líder olímpico latinoamericano. "Es un honor para nosotros confirmarle que estamos dispuestos a regresar con el escudo y de ser necesario sobre él, fieles al pueblo del que somos hijos y conscientes de la alegría que podemos tributar a usted, a (el presidente) Raúl (Castro)..." prometió a Castro en un mensaje público la delegación olímpica. "Ayer dijeron por televisión que hay que ganar por lo menos 10 medallas de oro para colocarse entre los 10 primeros. Yo espero esos títulos aunque creo que no será fácil", dijo Alfredo Acosta, un taxista de La Habana. Sin embargo, una severa derrota esta semana del team Cuba en un juego de exhibición frente a Sudcorea en Seúl de 15 carreras por dos mantiene las preocupaciones. Cuba se situó en las últimas siete olimpiadas entre los 15 primeros países. En Atenas ocupó el undécimo puesto, con 9 medallas de oro, 7 de plata y 11 de bronce, un total de 27. |