Cuatro regalitos a los fanáticos del designado Alfredo Despaigne, el left field Frederich Cepeda, su compañero de jardines Alexei Bell y el catcher Ariel Pestano en el cuarto, sexto y octavo innings, además de un buen trabajo del abridor derecho Norge Luis Vera y del emblemático cerrador Pedro Luis Lazo, marcaron la victoria de los cubanos en el complejo deportivo Wukesong.
Los caribeños lucharán el sábado por la medalla de oro con la sorprendente máquina surcoreana, que más temprano derrotó 6x2 a Japón, en la primera semifinal del día.
El inicialista Héctor Olivera, sustituto de Alexander Mayeta en la alineación, abrió el camino a la final con un espectacular triple que empujó a Giorbis Duvergel al plato cuando transitaba en primera y recibió del segunda base estadounidense Brian Barden una cortesía a home por un error defensivo.
El equipo del Tío Sam respondió en el inicio de la cuarta con una carrera por elevado de sacrificio del designado Matt Brown con hombres en la antesala y segunda, pero Cuba en la baja se despachó con un bambinazo de Alfredo Despaigne a las tribunas centrales para dejar la cuenta en 3-1 al final de ese capítulo.
En el quinto acto el equipo de las barras y las estrellas volvió a presionar con un doble al central del paracortos Jason Donald que trajo a casa al catcher Lou Marson, embasado en segunda por error del guardabosque derecho Alexei Bell, y en el que también se vio comprometido el intermedista Youlieski Gourriel.
Al cierre del sexto y con un out en el pizarrón, Cepeda la sacó del parque con un vuelacerca para aumentar la cuenta a 4-2.
Lo mejor vendría para el cierre del octavo cuando el pequeñito Bell le metió toda la fuerza al bate para despachar un bambinazo, el tercero de los cubanos en el juego, encontrando a dos hombres en primera y segunda para empujar tres carreras con un out en el tablero.
La ofensiva cubana, que a esa altura del juego era un auténtico vendaval, se transformó en huracán con otro vuelacercas, estaba vez del catcher Ariel Pestano -el cuarto para la isla- para un ramillete de tres carreras, nuevamente con dos embasados en las primeras almohadillas, con lo que la cuenta se cerró en paliza de 10x2.
La mayor de las Antillas atesora los títulos de Barcelona-1992, Atlanta-1996 y Atenas-2004, y una medalla de plata en Sídney-2000.