MADRID (Reuters) - Aunque para la entrada oficial de la estación aún quedan casi dos meses, la sensación de la llegada del invierno se acentuará a partir del domingo al tener que retrasar la hora esta madrugada.
A las tres de la madrugada habrá que colocar los relojes a las dos de la madrugada, una hora más de sueño para disfrutar aunque eso supone que anochecerá antes. Así, siete meses después, finaliza el horario de verano, llevado a cabo en cumplimiento obligatorio de una directiva que afecta a todos los países de la Unión Europea. En España el ahorro en iluminación en el sector doméstico, por el cambio de hora, desde final de marzo hasta final de octubre, puede representar un cinco por ciento, informa el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), dependiente del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. De este modo, si el consumo medio de una familia española es de 3.200 kilovatios hora, el ahorro sería de más de seis euros por hogar y más de 60 millones de euros para el conjunto. El cambio de hora comenzó a generalizarse, aunque de manera desigual, a partir de 1974, cuando se produjo la primera crisis del petróleo y algunos países decidieron adelantar sus relojes para poder aprovechar mejor la luz del sol y consumir así menos electricidad en iluminación. Desde 1981 se aplica como directiva y ha sido renovada sucesivamente cada cuatro años. A ello habría que sumar un ahorro del tres por ciento - más de seis millones de euros - procedente del sector de comercio y servicios, en concepto de reducción de consumo de aire acondicionado. El IDAE recomienda que los ciudadanos incrementen el ahorro energético haciendo un uso inteligente de la energía en el hogar. Por ejemplo, recuerda que con 10 minutos basta para renovar el aire de una habitación; que se apague la calefacción por la noche y no se encienda por la mañana hasta que la casa esté ventilada y se hayan cerrado las ventanas; o que la temperatura de la calefacción se mantenga entre 20 y 22 grados. Cada grado que aumenta la temperatura consume entre un cinco y un siete por ciento más de energía. Los burletes y adhesivos en puertas y ventanas pueden ahorrar entre un cinco y un 10 por ciento, y es que el 40 por ciento de las fugas se produce por ventanas y cristales, según el IDAE. |