Con una tasa de 5,3 fallecidos menores de un año por cada mil nacidos vivos, cerró la suroriental provincia cubana de Granma el recién concluido 2007, lo cual la sitúa en una favorable situación a nivel de país y similar a la media nacional.
En Granma, durante los últimos 12 meses se registraron 47 defunciones de los ocho mil 884 lactantes nacidos vivos, lo cual unido a solamente dos muertes maternas directas, reafirma la superioridad de la labor desplegada en las atenciones primaria y secundaria de salud y hogares para embarazadas de riesgo. Las principales causas de los decesos al nacer son las afecciones perinatales, anomalías congénitas y las infecciones. Sobresale en la etapa, también, alcanzar un índice de bajo peso de 4,5, uno de los mejores de todo el país, en lo cual han incidido de manera positiva las 100 casas maternas de nuevo diseminadas en los 13 municipios y los 21 hogares maternos. Son precisamente los aspectos sociales los que mejor muestran las particularidades del proceso cubano, tanto en términos absolutos como en comparación con los países latinoamericanos. No obstante las múltiples dificultades económicas y los escollos de diversas índole afrontados, la nación continúa su crecimiento sin deterioro de sus conquistas en tal aspecto. Notables son los esfuerzos, con apreciables resultados en el programa materno-infantil, lo cual se refleja en cifras y en calidad de vida. Las acciones están dirigidas a trabajar sobre los factores de riesgo. La sostenida labor de especialistas, médicos, técnicos y personal paramédico con el apoyo de las organizaciones políticas y de masas propició también que las tasas de mortalidad preescolar y escolar estuvieran en 3,7 y en 2,2, respectivamente. Con la mortalidad infantil en cero finalizó el año el municipio de Cauto Cristo (lleva 22 meses consecutivos en esa posición), mientras Jiguaní, 1,6; Río Cauto, 1,8 y Media Luna, 2,9 le siguen de cerca. Por su parte, Pilón resulta el de más elevada cifra, con una tasa de 10,7. La Salud Pública en Cuba es un fundamento de la concepción de la Revolución y su trabajo, relacionado con la vida y la muerte de las personas y con su felicidad, da máxima prioridad a la atención a la niñez. |